
Todo empezó con la pandemia. Los escenarios se apagaron de un día para otro y, como a tanta gente, me tocó parar. Fue un momento difícil. Pero en ese silencio decidí darle la vuelta: si no podía subirme a cantar, podía ayudar a otras personas a entender su voz.
Así empecé a dar clases, y así descubrí mi otra vocación. Me formé en serio —técnica vocal en la UNED, biomecánica vocal en el Instituto PEVOC— porque quería dejar de decir “hazlo así” y poder explicar “esto pasa porque…”.
En 2023, ya como profesora, me subí al escenario de La Voz. Mi audición a ciegas se hizo viral, y fue muy especial vivirla sabiendo exactamente qué estaba haciendo mi cuerpo en cada nota: lo mismo que enseño en clase.
Porque enseño una teoría que se siente en el cuerpo: está basada en la propiocepción —aprender a percibir lo que hace tu cuerpo mientras cantas— y en la biomecánica corporal. No memorizas ejercicios: entiendes por qué funcionan y los notas en ti.
Y sigo cantando. Esa vida sobre el escenario es justo lo que llevo al aula.
Si estás pensando en dar el paso con tu voz, este blog es mi forma de acompañarte un poco antes de que nos conozcamos.